La soledad que duele
Existen distintos tipos de soledad, sin embargo, la más agónica es aquella que duele y hace sentir a quien experimenta esta sensación de abandono que se encuentra en un círculo vicioso del que tiene dificultades para salir. La soledad puede robarnos la energía y dejarnos sin ideas para romper con ese círculo. Sin embargo, es muy importante recordar que ninguna situación es permanente. Uno de los principios más importantes para relativizar esta soledad y entender que ningún estado es estático, todavía más cuando uno mismo luchar por abrir nuevas puertas.

Soledad más allá de las circunstancias

En este artículo, el concepto soledad que duele remite a ese sentimiento interior de tristeza que hiere el corazón. Pero este sentimiento puede experimentarse estando en pareja, teniendo amigos o manteniendo pocas relaciones sociales ya que el sentimiento de soledad está muy vinculado con la propia subjetividad personal y con el grado de satisfacción presente.

La soledad que duele

Qué hacer para abandonar la soledad

Para romper con el círculo de la soledad es positivo poner en práctica nuevas acciones para romper con lo previsible: si siempre actúas del mismo modo, entonces, es probable que obtengas los mismos resultados. Por otra parte, es importante profundizar en la causa de dicha soledad porque con frecuencia, esta percepción puede tener su causa en un hecho que no tiene nada que ver con la compañía sino con la necesidad de desarrollo personal.

Por ejemplo, realizar un trabajo no vocacional puede derivar en soledad para quien no busca un sentido positivo a su rutina. La soledad que duele puede mostrar a nivel interno el deseo profundo de un cambio en la rutina. Es decir, la soledad también puede ser reflejo de una insatisfacción que experimenta aquel que siente que se ha quedado estancado en un punto que no le gusta demasiado.