Soluciones para el analfabetismo emocional
Las emociones forman parte de la vida, de hecho, son una respuesta a los estímulos que vas recibiendo a cada paso. Una llamada de teléfono inesperada, te produce un sentimiento. Una ruptura sentimental te causa dolor y enfado. Un conflicto en el trabajo, te roba energía y puede que te haga sentir incómodo. Las emociones están ahí y el precio de ignorarlas es muy negativo.

La felicidad implica tener un buen nivel de inteligencia emocional, es decir, de comprensión y control de los sentimientos. Sin embargo, el analfabetismo emocional refleja una gran ignorancia por parte del sujeto a la hora de conocer su propio mundo interior. Por suerte, dicho conflicto emocional tiene remedio a través de la formación, el aprendizaje, la observación y la toma de conciencia. Es decir, en la medida en que tomas conciencia de que dicho analfabetismo emocional puede limitar de verdad tu vida, entonces, estás más preparado que nunca para afrontar de verdad esa barrera que tú mismo te has marcado.

Las emociones son agradables y desagradables, pero nunca pueden considerarse buenas o malas. En base a esta clasificación, llorar no es un signo de debilidad. Simplemente, es la expresión de una emoción igual que la risa muestra alegría. Por otra parte, el bajo dominio emocional también puede notarse en situaciones relativamente cotidianas como la resolución de un conflicto. Existen personas que directamente lo evitan creyendo que es mejor. Sin embargo, las cosas deben afrontarse de una forma asertiva y positiva.

Desde un punto de vista emocional, también es clave aprender a expresar sentimientos, disfrutar recibiendo elogios, poder decir con libertad te quiero y compartir la vida con los demás. La tristeza es menor cuando se comparte, sin embargo, la alegría se multiplica cuando se vive entre varias personas. Por ello, rodéate de amigos y familiares. Evita la soledad.