Soluciones para el desgaste anímico
El ser humano no sólo puede cansarse a nivel corporal, sino también, a nivel anímico. Es decir, existe un desgaste emocional que se produce cuando la paciencia se ha agotado o también, cuando el alma tiene que resistir durante mucho tiempo una circunstancia adversa. El dolor, por pura esencia, desgasta. Esta es una de las razones por las que es importante descansar, desconectar de lo negativo y volver a empezar de nuevo con más fuerza.

El desgaste emocional muestra los siguientes síntomas: cambios bruscos de carácter, falta de sentido del humor, tristeza, apatía o indiferencia. En cierto modo, el desgaste es un síntoma que muestra que debes cuidar de ti mismo, prestarte atención y mimarte para poder retomar el equilibrio de vivir desde la calma. ¿Qué es lo que más puede desgastar a un ser humano desde un punto de vista anímico?

Hacer algo en contra de su voluntad. De hecho, cualquier persona disfruta mucho más cuando hace algo que le apetece y le agrada que cuando actúa por coacción externa. Esta es una de las razones por las que hacer un trabajo que es contrario a la vocación personal, causa dolor. Por otra parte, en el plano de las relaciones interpersonales, el amor también puede suponer un alto desgaste cuando va acompañado de constantes peleas y de pocos puntos de encuentro.

En el plano de la amistad, también existen vínculos que son mucho más gratificantes que otros. En general, te sentirás bien con aquellas personas que te valoran y te respetan tal y como eres. Por el contrario, la crítica constante es poco agradable. Cuando sientas desgaste emocional, debes tomar las medidas adecuadas para retomar fuerzas y cuidar de ti al cien por cien. En ese caso, debes alimentarte bien, dormir más, disfrutar del contacto con la naturaleza y estar con aquellos que de verdad te quieren.