Sufrir por amor
Sufrir por amor es muy humano, de hecho, es imposible permanecer impermeable ante las heridas del desamor, cuando las cosas no son como a ti te gustaría que fuesen o tienes menos de lo que te gustaría tener con otra persona. El autoengaño de conformarte con ser el mejor amigo de la persona que te gusta, tarde o temprano te hará sufrir.

Por ello, lo mejor es ser siempre sincero con uno mismo, y no caer en la trampa de pensar en que todo es posible. Está claro que en el futuro cualquier cosa puede pasar, pero no pienses en eso y asume tu realidad presente para actuar en consecuencia desde este instante. Es inevitable sufrir por amor, pero está claro que la actitud que una persona adopta ante esta situación puede hacer que ese sentimiento sea más llevadero o por el contrario, que sea una gran tragedia.

Para sufrir menos por amor, intenta darte valor a ti mismo, centrarte en ti y no en la otra persona. Tú eres una prioridad en ese momento, por tanto, trátate con respeto. ¿En qué situaciones se sufre por amor? En el rechazo de una persona, en una ruptura de pareja, en los celos, en una traición, ante las falsas expectativas, la muerte de la pareja, un problema de su salud…

El sufrimiento del amor también tiene su lado bueno porque te permite conocerte mejor a ti mismo, desarrollar tu fortaleza interior, creces como persona y aprendes a quererte más a ti mismo. El dolor del amor duele tanto que existen personas que después de haber sufrido un tiempo, se cierran a la vida, se ponen a la defensiva, y este es el peor de los sufrimientos posibles porque es una amargura que queda enquistada en el corazón.