Sufrir un desengaño amoroso
Cualquier persona ha sufrido un desengaño amoroso en algún momento de su vida, sin embargo, este tipo de situaciones se asocian más a nivel popular con la adolescencia y los primeros años de juventud. Sin embargo, conviene precisar que cualquier persona, más allá de la edad, puede sufrir un desgarro profundo en su alma cuando se ha enamorado y ha sufrido un desengaño que le ha dejado sin fuerzas. ¿Por qué se sufre tanto en un desamor?

En primer lugar, porque a nivel emocional, es muy duro tener que asumir la cruda realidad después de haber tenido unas ilusiones y unas expectativas altas que no han sido acordes con los hechos reales. Por otra parte, un desengaño es una situación difícil de afrontar puesto que al inicio del dolor, la intensidad es altísima, por ello, las esperanzas de encontrar a alguien también se merman en el inicio del proceso de duelo. Por suerte, la herida se cura con el tiempo.

Cuando una persona sufre un desengaño amoroso no puede evitar llorar. Llorar es excelente para sacar fuera el malestar interno. Existen personas que por su modo de ser, tienden a guardarse todo, eso no es bueno puesto que la mejor opción es compartir los sentimientos. Hablar de uno mismo con mucha naturalidad para poder empezar de nuevo.

Por otra parte, un desengaño amoroso influye en otros muchos ámbitos de la vida. Por ejemplo, se nota en el trabajo en la falta de concentración con la que cada día, acude el trabajador a la oficina. Tiene la mente centrada en su propio dolor, no puede evitar preguntarse, por qué le ha sucedido eso. También se nota en el ámbito familiar puesto que puede que la persona que está sufriendo descargue todo su dolor con el entorno de su máxima confianza.