Supera los temores que te alejan de tus metas
A menudo el mayor obstáculo para lograr nuestras metas somos nosotros mismos. El miedo a fracasar o el miedo al éxito nos paralizan, y nos quedamos, como Cenicienta, mirando el palacio del príncipe desde la ventana y diciéndonos que el baile no merecía la pena. Pero lo que nosotros deseábamos con todas nuestras fuerzas era asistir al baile.

Para poder lograr nuestros objetivos, ya sean laborales, personales o sentimentales, tenemos que hacer frente a nuestros temores, independientemente de que se trate del miedo a hablar en público, el miedo a cambiar de empleo o el miedo a que la persona que nos gusta se ría de nosotros cuando le expresemos nuestros sentimientos. Una vez nos liberemos nuestros temores, tendremos despejado el camino hacia el éxito.

– Determina cuáles son tus miedos. Identificar al enemigo es el primer paso para enfrentarse a él. No te avergüences de sentir miedo. Todo el mundo tiene este sentimiento en algún momento.

– Ponte en lo peor. Pregúntate qué es lo peor que puede pasar. Qué pasaría si la persona que te gusta te rechaza o la presentación en público es un desastre. Piensa en cómo manejarías la situación, qué medidas adoptarías para superarla. De ese modo conjurarás tus miedos.

– Detén los pensamientos catastrofistas: Nada es tan malo como imaginas. Cuando sientas que la ansiedad te invade detén la cadena de pensamientos negativos.

– No esperes a no tener miedo, porque puede que ese momento no llegue nunca. Tienes que partir de la base de que tienes que hacerlo aunque te asuste la idea. De lo contario, puedes esperar toda la vida. Lánzate y celebra cada pequeña victoria y no te martirices si te equivocas o das un paso hacia atrás. Al igual que un montañero consigue escalar la montaña más alta paso a paso, tú puedes vencer tus temores más grandes del mismo modo.