Superación personal: escribe aquello que sientes
Cuando escribes aquello que sientes eres capaz de observar con cierta distancia y objetividad tu mundo interior reflejado sobre el papel. Esta es una de las razones por las que puedes animarte a escribir en tu diario tus vivencias interiores, pensamientos o anécdotas que a lo largo del día te han afectado de una o de otra forma. Existe un momento ideal para escribir: la noche.

Es decir, justo en el momento antes de acostarte ya que en ese instante puedes tener la perspectiva suficiente para analizar cómo ha ido la jornada pero además, también es positivo para conciliar el sueño con un buen sabor de boca. Es decir, más allá de que en tu día haya habido hechos negativos y preocupaciones intenta poner algo que sea digno de recuerdo. Así, cuando pasen los días, las semanas o los meses podrás releer aquello que escribiste en el pasado y seguro que te sientes muy bien. ¿Por qué?

Sencillamente, porque de este modo comprobarás que incluso los hechos más dolorosos y tristes los has superado, es decir, el sufrimiento no es eterno, no existe nada que pueda afectarte de una forma negativa eternamente. Además, siempre puedes mejorar tu actitud y el tiempo termina curando la mayoría de las heridas.

No es necesario que seas un artista ni un poeta para escribir y hacerlo bien, así que disfruta del arte de las letras en tu intimidad. Intenta ser coherente, aprende a escuchar tus sentimientos y deja que las palabras fluyan desde lo más hondo del corazón. Así, lograrás estar solo contigo mismo y poner en práctica el arte de la introspección a través de ese regalo tan fascinante de las palabras. Además, siempre puedes llevar en tu bolso una libreta en la que puedes apuntar en el momento ciertas ideas que se te ocurren y luego desarrollarlas en profundidad.