Superar el miedo escénico
A la mayoría de nosotros, especialmente si somos tímidos, la idea de hablar delante de un grupo de personas hace que nuestra ansiedad se dispare hasta hacerse casi incontrolable, independientemente del número de personas para las que vayamos a hablar. Este miedo es algo normal, e incluso personas muy acostumbradas a hablar o a actuar diariamente ante otros sienten esa punzada de ansiedad antes de comenzar. Para evitar nuestra peor pesadilla se haga realidad (quedarnos mudos ante quienes nos escuchan) podemos utilizar una serie de técnicas que nos ayudarán:

– La preparación es esencial, ya que, cuanto más nos preparemos, más fácil nos resultará hablar en público. Por ello es aconsejable ensayar en casa, intentando que la situación se asemeje lo más posible a la real. Si somos capaces, lo mejor es invitar a unos amigos o familiares que hagan de público.

Si incluso esa idea nos causa ansiedad, podemos ensayar sin público, utilizando proyectores, pizarras o cualquier otro elemento que vayamos a usar el día que hablemos ante el público. Cuando estemos un poco más seguros, hablaremos ante uno de nuestros amigos, luego dos, etc., para ir reduciendo el nivel de ansiedad.

– Grábate y escucha la modulación de tu voz. No debe ser excesiva cuando hables, pero tampoco monótona. Trabájala e intenta hablar en tu tono normal, para no forzar la voz, lo que contribuirá a relajarte.

– Infórmate sobre ante quien vas a hablar y lo que esperan de ti, para poder adaptar el tono y el vocabulario del discurso a ellos. No es lo mismo hacerlo ante una junta de accionistas que ante una asociación de padres del colegio de tu hijo.

Prepara unas notas que te ayuden si en algún momento pierdes el hilo o te quedas en blanco.

– Practica ejercicios de respiración antes de salir a hablar, para hacerlo lo más tranquillo posible.