Superar la ansiedad en el día a día
Algunas personas, desde el momento en que se levantan, sienten como su nivel de ansiedad se dispara. Por su cabeza pasa un torrente de pensamientos referentes a todo lo que tienen que hacer durante el día, cómo deben hacerlo, las expectativas de los demás, etc. Poco a poco la ansiedad va aumentando, hasta llegar un momento en que, si no es controlada, puede desembocar en un ataque de ansiedad o de pánico. Para evitar esto, es necesario seguir una serie de pautas:

– Sé realista: Muchas veces la ansiedad está generada porque las metas que nos fijamos están muy por encima de nuestras posibilidades y, en el fondo, sabemos que nos va a ser imposible realizarlas.

Por ello debemos determinar, de forma realista, cuántas tareas podemos realizar a lo largo del día, qué plazos de entrega, si los tenemos, podemos respetar y cuáles deberemos pedir prorrogar, etc. De ese modo, aliviaremos la presión que nos imponemos a nosotros mismos.

– Aprende a decir no: Otras veces la ansiedad aumenta porque tenemos que atender a muchos frentes en nuestra vida diaria: la pareja, la familia, el trabajo, los amigos… todo ello hace que, a la larga, no tengamos un momento para nosotros mismos, para detenernos y pensar en nosotros. Por ello, debemos aprender a decir no para, de ese modo, podrá dispone de un poco de tiempo para nosotros, aunque sea poco, cada día.

– Haz una cosa después de otra: Preparar la comida de los niños mientras atendemos al teléfono y respondemos algunos e-mails puede ser el no va más de la eficacia, pero a la larga la ansiedad hará mella en ti y no podrás atender a ninguna de las tareas. Ordénalas según importancia y realízalas de una en una. Y no olvides que la que no puedas hacer hoy, puedes realizarla mañana.