Superar traumas del pasado
Algunas personas, debido a algún hecho o hechos negativos que han sufrido en su vida quedan traumatizadas, es decir, se produce una herida psíquica en su cerebro derivada de este hecho que les causa dolor y angustia emocional.

El impacto del hecho traumático es tal que incluso modifican su personalidad, y su capacidad de adaptación ante hechos futuros similares al que desencadenó el trauma.

El trauma puede producirse a cualquier edad aunque son los sufridos en la niñez y en la adolescencia, cuando el sujeto es psíquicamente más vulnerable, los que dejan más huella en el sujeto.

Puede, incluso que la persona no recuerde el hecho que desencadenó el trauma, porque su mente lo ha reprimido para protegerle, pero aun así sigue sufriendo las secuelas del mismo, pero la angustia, la ansiedad y el pánico le acompañan en su vida diaria.

Cuando esto sucede, la única forma que tiene la persona para superarlos es descubrir el origen de esos temores y elaborar psíquicamente el hecho traumático para desactivar las conductas que éste imprime en su cerebro, afrontando los sucesos que dieron origen al mismo.

Para lograr esto existen diferentes vías:

– Acudir a una terapia: Sobre todo cuando el sujeto desconoce el origen del trauma. Mediante sesiones con el terapeuta puede hacerlo y además le guiará durante el proceso de desactivación.

La terapia permite también modificar pensamientos, emociones y conductas ligados al hecho traumático, haciendo ver al paciente que son irracionales y ayudándole a cambiarlas por otras más adaptativas.

– Apoyarse en amigos y familiares: Es muy importante encontrar apoyo en el círculo más cercano, sobre todo en el caso de mujeres maltratadas o víctimas de abusos sexuales, porque ello les ayuda a superar el posible sentimiento de culpa derivado del hecho traumático. Muchas personas se sienten culpables porque creen que podrían haberlo evitado o que incluso lo han causado. Si este sentimiento es muy fuerte, es necesario contar con la ayuda de un profesional.