El amigo imaginario del niño
Algunos padres se alarman ante el hecho de que, a los dos o los tres años, sus hijos compartan sus vivencias con amigos imaginarios que sólo existen en la mente del niño. Estos amigos imaginarios pueden de distinta naturaleza, como personas, peluches o personajes inventados con los que el niño habla juega e incluso discute. Sin embargo, esta etapa es completamente normal en el desarrollo del niño e incluso resulta beneficioso para él, ya que le ayuda a desarrollar sus emociones y su creatividad, porque le permite expresar sus miedos, alegrías, deseos y preocupaciones con toda naturalidad.

Desde el punto de vista de los padres, aunque la existencia del amigo imaginaria se debe aceptar con normalidad, no se debe participar en el juego ni tampoco reprimir al niño para que deje de interactuar con su amigo imaginario.
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