Consejos para ser más libre
La realidad es que a la hora de disfrutar el presente, merece la pena apostar por la libertad individual. Esa libertad que surge al conectar con lo más hondo de tu conciencia. Incluso cuando tienes objetivos externos, debes dar prioridad al bienestar interior. Ese que surge de hacer lo que consideras adecuado en el momento oportuno. Un equilibrio que no siempre resulta fácil de alcanzar en la vida de un ser humano. Por ejemplo, en el plano del amor puede que tengas que esperar.

¿Cómo puedes sentirte más libre en tu vida en general? En primer lugar, asume que tu vida es tuya, es decir, este es tu momento histórico y vital, por tanto, disfrútalo de una forma plena. Por otra parte, deja de tener miedo al que dirán para vivir conectado con la identidad de tu conciencia. Muchas veces, las historias más admirables son aquellas en las que el protagonista ha apostado por tener una vida auténtica y tuvo la capacidad de asumir riesgos, afrontar cambios y no acomodarse en los convencionalismos sociales. En este sentido, el amor puede hacerte más libre, pero a su vez, el miedo al amor o a un posible fracaso puede hacerte sentir esclavo al permanecer encerrado en los límites de lo conocido y de aquello que te hace sentir seguro.
Seguir leyendo

Cómo tomar decisiones
Cuando tomamos una decisión sobre un asunto menor lo hacemos con total tranquilidad y confianza. Sin embargo, está claro que la cosa cambia cuando pensamos en otro tipo de decisiones que nos afectan de lleno. Aquí tienes una lista de ejemplos de posibles situaciones: no estás seguro de querer seguir con tu pareja y te gustaría dejarle, piensas en dejar tu empleo porque no te hace feliz pero sabes que, actualmente, no es fácil encontrar un nuevo trabajo. Te planteas la posibilidad de cambiar de ciudad en busca de nuevas oportunidades para ello, tienes que valorar las ventajas y los incovenientes para saber qué es lo que ganas y qué es lo que pierdes.

Para tomar decisiones es importante tener paciencia, es decir, cuando hablamos de temas importantes de nuestra vida no podemos resolverlos en cuestión de un minuto ni de un día. Es mejor pensar las cosas para hacer balance y también, observar los riesgos que podemos correr. El peligro de actuar de forma precipitada es no darte cuenta de que algo puede salir mal.
Seguir leyendo