El amor no es ciego
Existen dichos populares que no ayudan en nada a la superación personal y al bienestar interior. Uno de esos dichos es el que afirma que “el amor es ciego”. La realidad es que el amor puede que tenga miopía sólo en el caso de que uno mismo no quiera ver las cosas tal y como son. Es verdad que la euforia de los inicios y el exceso de ilusión hacen que la mente distorsione la realidad, sin embargo, hay un punto en el que uno mismo es consciente de cuando está cayendo en el autoengaño.

Otro tema muy diferente es que a veces, resulta más agradable mantener viva la llama de la esperanza que hacer frente al rechazo o a la frustración de que las cosas no son de color de rosa tal y como uno desearía. El amor no es ciego, y esto, es positivo.
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