Cerrar etapas con sabiduría
En la vida, todo tiene un principio y todo tiene un final. Incluso el amor verdadero tiene su propio final con la muerte de uno de los miembros de la pareja. No hay nada que sea para siempre, teniendo en cuenta que la vida tiene fecha de caducidad y puede medirse en años, meses y días. Existe un hábito importante desde un punto de vista emocional que todos debemos aprender: el arte de cerrar etapas a tiempo te ayuda a mejorar y te evita sufrimiento innecesario.

Existen etapas que cuesta mucho cerrar. Por ejemplo, puede suceder que una persona quede enganchada durante años a un desamor, simplemente, porque se niega a aparcar esa historia inacabada en el pasado. Conviene aprender a decir en el momento oportuno dos palabras: Adiós y también, gracias. Es decir, toda despedida debe ir acompañada de un gesto de gratitud. Cualquier experiencia del pasado te permite aprender cosas nuevas, tener más sabiduría, vivir con más sensación de libertad y de ilusión este instante…
Seguir leyendo

Cerrar etapas
En la vida es importante aprender a cerrar etapas del pasado para no quedar atrapado en capítulos que no merecen la pena. Es decir, hay puertas que debes cerrar porque no te conducen a ninguna parte más allá del recuerdo y de la obsesión. En la vida se toman decisiones, unas son más acertadas y otras menos, pero de todas se aprende a vivir un poco mejor y con más esperanza.

¿Cómo se puede aprender a cerrar etapas? En primer lugar, siendo coherente en las acciones más allá de la nostalgia que surge cuando te despides de algo o de alguien que no te hace bien. Sigue con tu vida, y mira hacia el futuro. Para ello, tienes que buscar nuevos proyectos: por ejemplo, volver a estudiar, realizar cursos, apuntarte a actividades de voluntariado, viajar, retomar el contacto con algunas personas…
Seguir leyendo