Cómo actuar ante el chantaje emocional
Es muy posible que si estás sufriendo un chantaje emocional te sientas extraño y “obligado” a hacer cosas que no deseas porque no sepas identificar ese chantaje o no sepas cómo actuar para que cese por completo. Pero para poder actuar ante este tipo de situaciones primero deberás entender qué es y qué oculta este tipo de comportamientos manipuladores y acabar por completo con esa manipulación.

Qué es

El chantaje emocional es un maltrato psicológico que aparece cuando una persona presiona a otra para que haga, diga, piense e incluso sienta de una manera en concreto. En tu vida te vas a encontrar con muchas personas egoístas que utilizan este recurso manipulador para satisfacer sus necesidades y deseos utilizando el chantaje emocional para conseguir sus propios intereses.
Seguir leyendo

El chantaje emocional
Cuando alguien te pide que hagas algo, tú puedes aceptar la petición, decir que lo pensarás o negarte a realizarla. Quien te lo pide puede respetar tu libertad de decisión aceptando el resultado de la misma o puede intentar manipularte para que hagas lo que él o ella espera haciéndote sentir culpable o generando el miedo a la pérdida si no cumples con sus deseos. Esta técnica de manipulación se denomina chantaje emocional y todos, en mayor o menor grado, la hemos sufrido en algún momento.

El chantaje emocional sólo se da cuando existe una relación afectiva entre el chantajista y la víctima, bien sea entre familiares, amigos, la pareja o los compañeros de trabajo. Se trata de un maltrato psicológico, ya que es una conducta mediante la cual otra persona intenta imponer su voluntad o satisfacer sus deseos haciéndonos sentir responsables o culpables del resultado si dichos deseos no se cumplen.

El proceso por el cual se produce el chantaje es muy sencillo. Cuando el otro nos hace una petición y nosotros nos negamos, el chantajista comenzará lo que se conoce como el sermón emocional, es decir, todas las frases y técnicas que va a poner en marcha para que aparezca en nosotros el miedo, la culpa, la duda o la debilidad.
Seguir leyendo