Comprender sin juzgar
Escuchar parece algo sencillo en apariencia, sin embargo, se trata de algo que muy pocas personas hacen bien cuando hablamos de una conversación profunda en la que se vuelcan expectativas, deseos, intimidad y vivencias. Es decir, cuando alguien te abre su corazón deberías valorar ese hecho, sentirte afortunado y das las gracias aunque sea a nivel interno.

Es decir, sentirte afortunado porque alguien vio algo bueno en ti y confió. Sin embargo… ¿Qué hacemos en muchas ocasiones? En lugar de lograr la empatía perfecta de respetar el modo de sentir y de pensar del otro, lo que se hace es establecer juicios de valor, restando importancia al sufrimiento ajeno, pensando que se trata de un dramatismo del otro o que, simplemente, debería tomarse las cosas de otra manera para aprender a vivir mejor.
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