Estrés crónico, cuando relajarse es imposible
Normalmente, el estrés aparece en situaciones puntuales en las que se produce un cambio o una ruptura en nuestra rutina, lo cual nos provoca ansiedad y la aparición del denominado estrés agudo. Sin embargo, si el estrés se prolonga en el tiempo, el estrés agudo pasa a ser crónico y deja de ser limitado en el tiempo para ser continuo. Esto puede venir dado por el hecho de que la situación estresante se prolongue en el tiempo o porque la persona no sea capaz de resolver la situación que ha dado lugar al nacimiento del estrés, como problemas laborales, de pareja o familiares.

Aunque normalmente asociamos la aparición del estrés a la vida adulta, el ritmo de vida cada vez más rápido que llevamos y la mayor exigencia en las diferentes etapas de la vida hacen que este tipo de estrés se esté dando también en adolescentes e incluso en niños.

El estrés crónico genera la aparición de una serie de síntomas aparejados a la enfermedad, como son el cansancio excesivo, problemas digestivos, trastornos del sueño, ansiedad, deseo de estar solo, dolores de cabeza, dolor de espalda o dificultad de concentración.
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