Culpabilizar a los demás de tus problemas
Existen personas que tienen una clara tendencia a no asumir su responsabilidad en determinados hechos y acontecimientos de la rutina diaria. Tal vez este hábito no sea demasiado grave en determinadas circunstancias, sin embargo, cuando hablamos de sucesos importantes es un error que hace mucho daño a los demás: vivir culpando siempre a terceras personas sobre algo que has hecho tú mismo. En el ámbito de la pareja, puede ser muy frustrante a nivel emocional estar con alguien que no es lo suficientemente adulto a la hora de saber que actuó mal.

En la vida, y en todos los planos, existe algo que es excelente para estar en contacto con la humildad: y es perdir perdón. A tu familia, a tus amigos, a un compañero de trabajo al que aprecias de verdad, en general, a cualquier persona que te importe y a quien valores. Pedir perdón es bonito porque te permite hacer borrón y cuenta nueva ya que cuando lo dices te liberas del sentimiento de malestar que a veces genera saber que no hemos actuado de la forma adecuada.
Seguir leyendo