El deseo de ser inmortal
Existe un deseo humano que vive en el corazón: el deseo de ser inmortal, de poder ir más allá del tiempo, de querer existir siempre… Esto es lo que algunos filósofos han denominado como la vocación de eternidad que existe en el alma humana. ¿Qué significado tiene el deseo de ser inmortal?
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¿Cómo cambiar un deseo por otro mejor?
La esencia del ser humano, en cierto modo, es el deseo. Y es que, como explica Tomás de Aquino, una vez que un deseo ya ha sido satisfecho, entonces, surge uno nuevo y diferente en el corazón humano. Esta búsqueda representa esa tendencia hacia la felicidad que cualquier persona tiene en su interior, es decir, a través de los deseos aspiramos a llenar el corazón humano de magia, alegría, plenitud y gozo.

Pero en cambio, hay deseos que pueden volverse en tu contra a largo plazo. Así sucede, por ejemplo, cuando te pones una meta que no tiene ningún tipo de sustento ni de fundamento en la realidad. En ese caso, tarde o temprano sientes la derrota como un peso que tiene toneladas. Por ello, a veces, en el día a día, es positivo hacer una reordenación de deseos.
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El deseo de protección
La mente humana es muy compleja, por ello, existen personas que a pesar de que se dan de una forma incondicional a los demás en los momentos de dificultad, por el contrario, tienen muchas dificultades para recibir el mismo cariño ante su propia debilidad. Del mismo modo, existen personas que tienden a proteger mientras que otras, prefieren ser protegidas. Se trata de algo que en cierto modo es bueno ya que así también, se pueden crear vínculos afectivos determinados en base a estas diferencias que también son complementarias.

El deseo de protección no sólo puede darse en lo personal sino también en lo profesional. Existen tantos vínculos diferentes que en tu día a día descubrirás que puede que una persona sea especial para ti y tiendas a tratarle de una forma diferente al resto incluso dentro del ámbito laboral. La verdad es que el sentimiento de protección es bonito porque en cierto modo, es una forma de cuidar del otro a quien, tal vez, consideras más débil por ciertas razones. O simplemente, te gusta estar allí cerca y que sepa que puede contar contigo. ¿Cuándo es insano el deseo de protección?
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