Estrategias para discutir en positivo
Estamos acostumbrados a discutir en negativo, por lo que si la otra persona no piensa como nosotros, enseguida nos sentimos mal y pensamos que algo no va bien. También acostumbramos a ofendernos si la otra persona nos lleva la contraria, y todo esto genera grandes malestares que pueden llevar a discusiones con malas palabras, malos modos y un largo etc. Las discusiones en positivo son posibles.

Esto no tiene porque seguir así ni mucho menos, es más, no debe seguir así. En las personas la comunicación es una parte fundamental para las buenas relaciones y por ese motivo se debe cuidar siempre, también en las discusiones. ¿Cuando discutes con otra persona te sientes mal? ¿No sabes cómo enfocar la discusión para que sea productiva para las dos partes? A continuación vas a encontrarte con varias estrategias para discutir en positivo.
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Cómo superar las diferencias en una discusión
Una discusión no tiene por qué vivirse como un foco de conflicto sino como una conversación en la que existen distintos puntos de vista. Existen algunos pasos efectivos para superar las diferencias en una discusión.
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Cómo relativizar las discusiones sanas de pareja
Discutir es algo totalmente natural y lógico en el seno de cualquier tipo de relación en la que existe confianza. Las discusiones sanas también forman parte de la convivencia por lo que es importante no hacer una montaña de arena a partir de un hecho puntual manteniendo la perspectiva general del amor. ¿Cómo relativizar este tipo de situaciones?
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Cómo evitar las discusiones en la pareja
Que una pareja discuta es normal y hasta saludable, siembre que las discusiones sean puntuales y se discuta de forma sana, sin intentar doblegar o reducir al otro, buscando la forma en que ambos ganen. Sin embargo, a veces, las parejas entran en una dinámica en que las discusiones son constantes, y cualquier tema, independientemente de su importancia, puede producirlas.

Estas discusiones constantes producen mucha frustración en la pareja y suelen ser indicativas del comienzo del deterioro de la misma, lo que puede llevar a uno o a los dos a preguntarse si vale la pena seguir adelante.
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Discutir sin enfadarnos
Cuando discutimos, ya sea con nuestra pareja, en el trabajo o con nuestros familiares, es muy fácil que terminemos enfadándonos. El hecho de que el otro no acepte nuestro punto de vista y siga expresando sus argumentos nos exaspera hasta tal punto que terminamos levantando la voz, dando portazos y discutiendo a grito pelado, con lo cual, lo que en un principio podría haber sido un diálogo productivo se termina convirtiendo en una batalla campal por tener razón.

Por muchas veces que nos haya ocurrido esto, es posible aprender a discutir sin enfadarse. Para ello, tenemos que ponernos en el lugar del otro, escuchar sus argumentos e intentar comprenderlos, es decir, mostrar empatía hacia él y al mismo tiempo mantener nuestra asertividad, esbozando nuestros argumentos de forma que la discusión no nos cause daño desde el punto de vista emocional ni a nosotros ni a la otra persona.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que una discusión no es una guerra y que el otro no es el enemigo, sino alguien con quien vamos a mantener un diálogo. Por ello, tanto como lo que decimos, tenemos que cuidar el cómo lo decimos.
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Evita las discusiones innecesarias
La calidad de tus relaciones interpersonales determina en parte el grado de felicidad que tienes en tu vida. Lo cierto es que aprender a tener vínculos sanos y estables con otras personas es lo mejor que te puede pasar. Para ello, debes superar las barreras que a veces, te encierran en ti mismo y estar abierto para darte a los demás. Y también, para entender que no todo el mundo tiene que ser o pensar como tú. Ni siquiera tu pareja debe de ser semejante a ti en ideas y en valores al cien por cien. La diferencia cuando hablamos de personas es riqueza ya que así, también puedes abrir tu mente a otras formas de vivir y de entender la realidad.

Los vínculos en los que existen peleas constantes o discusiones son muy poco saludables a nivel anímico ya que una pelea produce dolor y también tristeza. Al menos sucede así cuando se encadena una discusión con otra. Lo peor de todo, o lo mejor según se mire, es que aprendiendo a entender la comunicación de una forma positiva cualquier persona se daría cuenta de que en más de una ocasión tiene discusiones que son totalmente innecesarias y fuera de lugar.
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