Cuando estamos realizando una tarea, ya sea en casa, en el trabajo, si estamos estudiando o simplemente diseñando el proyecto que queremos llevar a cabo, uno de los obstáculos que más energía nos absorbe y más nos impide conseguir nuestro objetivo es tener que hacer frente a las distracciones que tenemos a nuestro alrededor.

El teléfono móvil que no deja de sonar, nuestra familia que nos demanda atención, la televisión, consultar el correo electrónico, los videojuegos… estas y otras similares son distracciones que parecen aliarse para lograr que dejemos lo que tenemos entre manos y nos pongamos a hacer de todo menos aquello en lo que debíamos concentrarnos.

Para evitar esto y evitar la pérdida de energía y tiempo que esto supone, podemos llevar a cabo una serie de estrategias que nos mantengan concentrados en nuestro trabajo:
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