El dolor de espalda y las emociones
Son muchas las personas que sufren dolor de espalda, algunas sólo en determinados momentos de sus vidas y otras casi de forma constante. Acostumbramos a achacar este dolor a malas posturas, a la edad, al desgaste físico o a la actividad diaria que realizamos, pero no siempre somos conscientes de que, muchas veces, este dolor tiene su origen en pensamientos y sentimientos que, al no poder ser manejados, el cuerpo los refleja de este modo.

El estrés y la ansiedad son dos grandes generadores de dolores de espalda. Cuando los sufrimos, se pone en marcha un mecanismo que, entre otros efectos, produce la liberación de adrenalina en el cuerpo. Esta hormona provoca un mayor nivel de contracción de los músculos, por lo que es más probable que, en momentos de estrés o ansiedad suframos contracturas de espalda, lumbalgias, etc.
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