Excusas para no intentarlo
La vida es un riesgo tras otro, pero ese riesgo no tiene nada que ver con la sensación de un salto al vacío. En caso de que tuviéramos que vivir así, entonces, sería imposible desconectar del vértigo que produce lo desconocido. Evidentemente, en la vida sí que te encuentras con encrucijadas, con la sensación de estar inmerso en un laberinto y no saber cuál es la respuesta.

Sin embargo, esta sensación es puntual. Por suerte, existen muchos grados diferentes a la hora de arriesgar y de apostar por aquello que te importa. Puedes empezar por tomar decisiones en tu día a día incluso en relación con los detalles más pequeños. Hay personas que viven a la expectativa, viendo que siempre es otro quien toma las decisiones por ellas.
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