Puntos positivos y negativos de ser exigente contigo mismo
Todo en la vida tiene una doble cara, al menos, cuando hablamos de ciertos rasgos del carácter conviene matizar. Por ejemplo, algunas personas son demasiado exigentes consigo mismas. Algunas de estas personas incluso, camuflan esta exigencia desmedida con un supuesto espíritu perfeccionista que lejos de ser adecuado, te impide relajarte y disfrutar de tus logros y de todo aquello que vas consiguiendo en este camino tan fascinante llamado vida.

Ser exigente con uno mismo es positivo por varias razones: muestras que eres una persona madura, responsable y consciente de que puedes superarte a ti misma. El problema surge cuando intentas tensar la cuerda hasta el extremo de hacerte daño a ti mismo.
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