Cómo transformar la motivación en hábito
Cuando nos proponemos un objetivo y nos vemos a nosotros mismos lográndolo, estamos altamente motivados. Ya sea comenzar volver a estudiar después de un largo periodo de tiempo o mejorar nuestro estado físico, en nuestra cabeza nos imaginamos estudiando o entrenando sin descanso hasta conseguir lo que deseamos, y ello nos llena de felicidad y nos hace sentirnos fuertes y altamente decididos a lograrlo.

Sin embargo, cuando comenzamos a luchar por ellos, poco a poco esa motivación va desapareciendo. El deseo de lograr cuanto antes nuestra meta y el tener que hacer frente a los diferentes obstáculos que nos encontramos para lograrlo hace que nuestra decisión se vaya debilitando hasta el día que decidimos abandonar el proyecto y aunque esa decisión nos alivia por un lado, por otro nos hace sentirnos frustrados y fracasados.
Seguir leyendo