La hipnosis en psicología
Si pronunciamos la palabra hipnosis, seguramente nos vienen a la mente imágenes de programas de televisión en los que determinadas personas son aparentemente hipnotizadas por un especialista de forma que realicen actos que resultan más o menos divertidos de contemplar por los espectadores. Tanto es así que la hipnosis ha quedado más como un divertimento que como una ciencia en sí.

Sin embargo en psicología la hipnosis es utilizada para tratar determinadas dolencias, claro que la técnica que se utiliza no tiene nada que ver con la que aparece en los programas de televisión.

Existen muchas técnicas de hipnosis, más de 140, aunque la más utilizada es sin duda la denominada Hipnosis Ericksoniana, creada por Milton H. Erickson, cuya técnica se basa principalmente en el uso de la metáfora y los cuentos para lograr que la persona entre en trance hipnótico.

Sin embargo, sea cual sea la técnica de hipnosis que se utilice, siempre es necesario que se dé una relajación previa del paciente muy profunda, ya que es el estado que permite llegar a la mente subconsciente, y, de ese modo, solucionar los conflictos que sufre el paciente. También es necesario que exista una gran confianza entre paciente y terapeuta, ya que sólo en ese caso el paciente se relajará tanto como para poder entrar en estado hipnótico.

La hipnosis se usa principalmente para tratar enfermedades psicosomáticas, como el asma y las alergias, así como la administración y el tratamiento del dolor. También ha demostrado ser una técnica eficaz en el abandono de dependencia de sustancias como el tabaco.

Sin embargo, debe ser siempre un terapeuta especializado quien decida la utilización de esta técnica para lograr la mejoría del paciente, ya que es él quien conoce los beneficios de la misma