La insatisfacción crónica ante la vida
Existen eternos insatisfechos que protestan por todo, gente para la que nada es suficiente. Es decir, personas que no saben disfrutar de sus éxitos laborales porque creen que no es para tanto el mérito y que tampoco están bien con sus relaciones personales porque a veces, son incapaces de ver los buenos gestos del otro y sus virtudes. Cuando alguien está en un estado de queja y de protesta constante no tiene ningún tipo de creatividad pero lo que es peor, también termina matando la iniciativa en los demás.

La insatisfacción crónica ante la vida es muy peligrosa a largo plazo. Sencillamente, porque el tiempo pasa tan rápido que, o aprendes a valorarlo en su justa medida centrándote en el aquí y en el ahora, o puede que para cuando quieras empezar a vivir de verdad ya sea demasiado tarde y sólo puedas recrearte en la frustración de un pasado triste y solitario. La verdad es que tener a mucha gente alrededor no significa estar acompañado.
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