Mejorar la aceptación interna
Nadie puede ser feliz, sin aceptarse previamente a sí mismo. De lo contrario, se corre el peligro de vivir centrado en la exterioridad sin tener respeto hacia uno mismo en base a la propia dignidad. Pero a veces, la falta de aceptación interna tiene su causa en carencias afectivas que proceden de la infancia. Por ejemplo, un niño que ha recibido constantemente las críticas de sus compañeros de colegio, tendrá que hacer un gran esfuerzo en la etapa adulta por considerarse digno de valor y merecedor de la amistad.

Aquello que los demás te hacen creer de ti, te influye pero no te determina. Por tanto, debes ir más allá para rodearte de las personas adecuadas. Del mismo modo, un modelo educativo de autoridad extrema puede no ser el más adecuado para generar el clima de cariño que necesita un niño. La aceptación interna es positiva y por suerte, depende únicamente de ti.
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