Mantener la calma
Las emociones son una respuesta a una reacción del entorno. Una situación que en ciertos momentos, te puede desbordar produce en ti ira o enfado. La emoción se produce con intensidad y con fuerza ya que eso es precisamente, lo que diferencia la emoción del estado de ánimo que en cierto modo es más estable. Y además, el estado de ánimo también está muy marcado por las experiencias previas que has tenido en tu vida que terminan constituyendo tu forma de ver el mundo. Evidentemente, la experiencia no te determina pero sí es verdad, que te influye.

Mantener la calma es importante pero hay veces, en las que no puedes. Porque algo te hace daño, porque no puedes entender el comportamiento de otra persona, tal vez, te niegas a aceptar que las cosas sean así. En un momento de ese tipo, es una suerte poder tener a una persona cerca que sepa escucharte y decirte exactamente algo que pueda calmarte. Pero para que eso suceda, tienes que confiar y decir qué te sucede.
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