El narcisismo esconde una autoestima frágil
La persona narcisista proyecta una aparente imagen de seguridad en sí misma y autoconfianza. Sin embargo, en realidad, el narcisista tiene una autoestima muy frágil y se siente muy vulnerable ante el impacto de la opinión ajena, al igual que sufre en exceso por llevarse al plano personal las críticas ajenas.

Una persona narcisista tiene mucha necesidad de sentirse escuchada, sin embargo, no mantiene la misma empatía cuando se trata de escuchar historias de amigos y familiares que, desde su punto de vista, no son tan interesantes como las propias.
Seguir leyendo

Hijos de padres narcisistas
Quienes padecen un trastorno narcisista de la personalidad son personas egoístas y que no son capaces de empatizar con los sentimientos de los demás. Necesitan ser siempre protagonistas principales y ser el centro de atención, despreciando las necesidades y los deseos de los demás. Son manipuladores para lograr lo que quieren y no pueden reconocer otros méritos que no sean los suyos.

Si quien padece un trastorno narcisista es padre o madre, todas estas conductas se suelen centrar en los hijos, lo que va a influir negativamente en el desarrollo de la personalidad de estos, ya que se verá marcado por el trastorno sufrido por sus padres.
Seguir leyendo

Convivir con un narcisista
La convivencia con un narcisista nunca es sencilla. Su trastorno les hace sentirse especiales y necesitan una adulación y aprobación continua. Si nos arriesgamos a hacerles cualquier crítica o a expresar una necesidad o deseo que contravenga los suyos, nos ganaremos su rencor de inmediato y canalizará su rabia hacia nosotros, haciéndonos culpables de su malestar.

Si el trastorno que sufre el narcisista es muy profundo, la relación con este tipo de personas puede ser muy destructiva, por lo que lo mejor es guardar las distancias. Sin embargo, eso resulta muy difícil cuando el narcisista es alguno de nuestros padres, nuestra pareja o un compañero de trabajo. En este caso es necesario seguir unas pautas d de comportamiento que nos permitan mantener la relación sin salir nosotros dañados en el proceso.

Es necesario distanciarse a nivel emocional, para que de ese modo no nos afecte lo que nos diga. En su intento por mantener su estatus superior, sus palabras pueden ser muy humillantes y dañinas, y puede volverse una persona muy insensible. Por ello no asumas lo que diga de ti como una realidad, sino como producto de su enfermedad.
Seguir leyendo