Ocúpate de los problemas, sin preocuparte por ellos
La palabra problema remite, en cierto modo, a un tema negativo. Se trata de una cuestión que está por resolver, algo que te obliga a tomarte tu tiempo para tomar una opción determinada… En la mayoría de las ocasiones, un problema se agrava por no afrontarlo aquí y ahora. Es decir, por dejarlo pasar. Así sucede por ejemplo en las discusiones de pareja. Por no hablar las cosas cuando se debe se empiezan a arrastrar conflictos, energía negativa y rabia.

Ocuparte de los problemas sin preocuparte por ellos implica precisamente, empezar a entender que aunque cuesta y supone un esfuerzo, se vive mejor cuando aprendes a afrontar todo en su momento en vez de evitarlo y dejarlo pasar como si no existiera. Porque de este modo, la ansiedad aumenta y por muy indiferente que quieras permanecer, la realidad es que también te sientes mal contigo mismo.
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