El fantasma del orgullo
El orgullo es un gigante que nos aplasta cuando damos rienda suelta al fantasma del ego durante mucho tiempo seguido. Entonces, terminamos encerrados en los límites de ese orullo insano que nos deja solos en medio de un desierto emocional complejo. Un desierto emocional marcado por la tristeza, la soledad y la frustración. Uno de los errores más humanos es el de no aceptar una realidad tal y como es y permanecer enganchado en el plano de la idealidad para no ir más allá de cómo nos gustaría que fueran las cosas. La realidad es que el orgullo es una pérdida de tiempo que no produce ningún fin constructivo a largo plazo y que además, va en contra de la salud personal puesto que es una carga de energía negativa enorme para el corazón y la mente.
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