Aprender a pensar por uno mismo
Cuando somos niños, aprendemos principalmente a través de los demás. La visión del mundo, ideas, opiniones y creencias de nuestros padres y otros familiares adultos con los que convivimos pasan casi a ser nuestras, en un proceso necesario para el desarrollo del cerebro del niño. Poco a poco, y de forma natural según crecemos, comenzamos a cuestionarnos todo el saber que hemos recibido y a tener nuestras propias ideas y creencias sobre determinados aspectos de la vida. Este es un hábito que deberemos cultivar, ya que nos ayudará a, de adultos, a pensar por nosotros mismos.

Pensar por uno mismo es tener nuestras propias ideas, creencias y opiniones y, de ese modo, poder diseñar y vivir nuestra vida según nosotros mismos y nuestros criterios, y no dejarnos llevar por modas o presiones de los demás.
Seguir leyendo

Di lo que piensas
En ocasiones, las personas no se atreven a decir cómo se sienten, qué piensan o qué desean. Viven a la expectativa de los demás y se van callando durante mucho tiempo. Sin embargo, hay un momento en el que no pueden más y explotan. Es decir, en algún momento sale a la luz la frustración y la rabia contenida. Y es que, la palabra es una fuente de comunicación fundamental, un punto de encuentro entre dos personas.

Sin embargo, aquellos que se callan, en cierto modo, se sienten mal por una decisión propia que surge de un comportamiento inadecuado. Además, a veces, este modo de obrar procede de una baja autoestima. Y es que, las personas con baja autoestima puede que no digan aquello que de verdad piensan por temor a defraudar a un tercero.
Seguir leyendo

Aprende a pensar en ti mismo
En la vida es importante aprender a pensar en uno mismo. La realidad es que el autoconocimiento te ayuda a vivir en plenitud, sin embargo, muchas personas han crecido con la idea equivocada de que pensar en sí mismas es sinónimo de egoísmo y de vanidad. Nada más lejos de la realidad, sólo en la medida en que aprendas que tu felicidad es tu principal meta en la vida también podrás aprender a ser feliz más y mejor cada día.

Aprende a pensar en ti mismo pero teniendo siempre claro el norte de la realidad. Es decir, debes entender que en muchos momentos también deberás ceder por el bienestar de los demás o entender que tus objetivos son secundarios ante otro bien más prioritario. Así puede sucederte, por ejemplo, cuando tienes un familiar enfermo en el hospital que no se encuentra bien. Está claro que ante una situación de ese tipo, la salud del otro es esencial para ti. Por ello, objetivos laborales y personales que tal vez te habías marcado se convierten en una necesidad mínima para ti.
Seguir leyendo

La importancia de pensar antes de hablar
El pensamiento es una capacidad realmente humana que te ayuda a vivir mejor cuando aprendes a no dejarte llevar al cien por cien por tus impulsos. Es decir, cuando te detienes y te tomas un tiempo para pensar qué es lo que más te conviene o sencillamente, qué es lo que más te apetece hacer. De forma curiosa, existen situaciones en las que tal vez, es mejor no pensar demasiado puesto que en caso de hacerlo nunca darías el salto a la acción. Así sucede, por ejemplo, cuando te enamoras. Puedes plantearte en tu mente tantas opciones en relación también con el rechazo o con el fracaso, que esas ideas te desmotivan a la hora de dar el paso de declarar tu amor.

Pensar es positivo porque te ayuda a vivir de una forma más consciente. Pero especialmente, es positivo aprender a pensar antes de hablar. Lo cierto es que a lo largo del día llegamos a pronunciar tantas palabras, tenemos tantos diálogos y conversaciones que nos es imposible cuantificarlas. De hecho, hoy día no sólo nos expresamos de una forma verbal y directa en el cara a cara sino que también lo hacemos a través del teléfono, el correo electrónico, un mensaje de texto o una carta.
Seguir leyendo