Cómo actuar ante una rabieta infantil
Pocas situaciones son tan angustiantes para los padres como esos momentos en los que sus hijos, presa de una rabieta, comienzan a llorar a pleno pulmón, pataleando, gritando y retorciéndose, con lo cual a medida que aumenta el nerviosismo de los padres, aumenta la intensidad de la rabieta del niño, y si los padres no saben manejar la situación, el niño seguramente obtendrá lo que desea gracias a la rabieta, por lo que esta conducta será reforzada y las rabietas serán cada vez más frecuentes.

Las rabietas son comunes entre los niños de uno y dos años y son utilizadas por estos para protestar por alguna imposición de los padres, como dejar de jugar porque hay que bañarse o comer o porque estos no acceden a una petición del niño, conducta que suele darse en los supermercados y grandes almacenes, donde el niño ve cientos de objetos a su alrededor y se ve frustrado si no puede tener acceso a todos.
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