Vive sin mirar atrás
La vida podría ser expresada de una forma metafórica y visual a través de una línea en donde podemos diferenciar pasado, presente y futuro. Pues bien, como todo coche que siempre avanza hacia delante, el ser humano debería aprender a caminar poniendo su meta en el horizonte en vez de recordar sus pasos continuamente. Es verdad, que a veces, para poder avanzar hay que retroceder. Así sucede cuando te das cuenta de que tomas una decisión equivocada con la que no te sientes bien. En ese caso, debes concederte el derecho de cambiar de opinión y empezar de nuevo.

Sin embargo, existen personas que gastan un setenta por ciento de su tiempo mirando hacia atrás. Recordando un amor que ya forma parte del pasado, sufriendo por un dolor que ya no existe en realidad o reviviendo un trauma que crece como si fuese una pelota gigante a base de alimentarlo a través de la obsesión.
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