¿Tienes complejo de superioridad?
¿Conoces a alguien que tenga o que pueda tener complejo de superioridad? Quizá te venga alguien a la cabeza, porque este complejo es fácil de ver en los demás pero difícil de admitir en uno mismo. ¿Tienes complejo de superioridad? Hay quien aparenta que se puede comer el mundo aunque la verdad es que tiene un gran sentimiento de inseguridad e intenta ocultar a toda costa lo que no le gusta de sí mismo. El lema de una persona con complejo de superioridad es: “Si me muestro cómo me quieren ver no verán mis defectos”.
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Complejo de inferioridad en una entrevista laboral
Hoy día, muchas personas esperan con tal nivel de ilusión y de desesperación una llamada para una entrevista de trabajo, que cuando suena el teléfono móvil, la ilusión es inmediata. Dicha ilusión es la mayor fuerza para ir con ganas a la entrevista, pero a la vez, la presión también es una fuente de ansiedad y de desesperación. ¿Cómo se puede reducir el complejo de inferioridad en una entrevista de trabajo?

En primer lugar, racionalizando el sentimiento ya que en esencia, ninguna persona es inferior a otra. Puede que tu formación no sea tan perfecta como la de otros candidatos, sin embargo, hoy día las empresas buscan mucho más que formación. Por ello, puede que compenses dicha carencia de conocimiento con habilidades sociales positivas o con iniciativa. Es decir, el modo de ser y el carácter es un plus.
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Complejo de inferioridad en el trabajo
Las personas no nos comportamos exactamente del mismo modo en todos los ámbitos de nuestra vida. Esto no tiene nada que ver con tener doble personalidad ni nada parecido. Se trata sencillamente, de que nos movemos de una forma o de otra dependiendo de cómo nos sentimos de cómodos en un ambiente determinado o en la compañía de algunas personas. Por ejemplo, es habitual que personas que son muy sociables en su vida personal, que tienen muchas amistades y buen nivel de comunicación en las relaciones, puedan arrastrar inseguridades en el terreno laboral donde sufren porque tienen complejo de inferioridad. Es decir, tienen la sensación de que siempre existe alguien mejor en la empresa o en una entrevista de trabajo.

Esta sensación nace sencillamente, porque estamos en una sociedad en la que nos hemos acostumbrado a compararnos. Las comparaciones siempre son odiosas pero se hacen. Por ejemplo, en el terreno de la belleza, es habitual que a una mujer se le compare con el prototipo de delgadez actual (en tanto que se encuentre cercana o lejana de dicha imagen). Las comparaciones vienen incluso desde la cuna cuando los padres empiezan a analizar los parecidos del bebé que quedan al amparo de la mera subjetividad. ¿Cómo afrontar el complejo de inferioridad en el trabajo? ¿Cómo se hace frente a la inseguridad?
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