Las consecuencias del tecnoestrés
Hemos escuchado hablar mucho del estrés en una sociedad competitiva al extremo. La realidad es que es una pena que muchos trabajadores sientan a nivel emocional que no pueden permitirse relajarse. Relajarse en el sentido de dar lo mejor de sí mismos desde la tranquilidad y la calma interior. Parece que la amenaza de un despido laboral o de no ser lo suficientemente bueno siempre está ahí, dentro de muchas personas. Sin embargo, merece la pena relativizar y cambiar este hábito por una cuestión importantísima: la salud.

La realidad es que las emociones influyen más de lo que piensas en tu propio bienestar. Es decir, la tristeza en exceso, la depresión, la angustia y por tanto, también el estrés, te alejan de los demás y no te hacen sentir bien contigo mismo. Pero en una sociedad tecnológica al extremo existe una nueva modalidad dentro de las variantes de esta emoción intensa: el tecnoestrés.
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