Caer en la tentación
La tentación forma parte de la realidad humana. Una persona que está a dieta tiene que hacer un gran esfuerzo por no sucumbir ante el placer del chocolate o de los bombones. Por otra parte, alguien que ha dejado de fumar sigue teniendo la idea del tabaco en su mente con gran firmeza en ciertos momentos. En el seno de la pareja también sucede que una persona casada puede sentir atracción por otras personas a lo largo de su vida. Sencillamente, porque la belleza está allí, es decir, es una tentación ante la que se puede o no se puede caer en base a la libertad del ser humano.

Cada persona es libre de las decisiones que toma, sin embargo, a veces, cuando alguien cae en la tentación después se arrepiente y se siente culpable por no haber tenido más fuerza de voluntad. Es un tema difícil y complicado ya que en cierto modo, cuando la libertad se ve tentada al extremo, en un momento de debilidad emocional, puede que la persona no se sienta con fuerzas de decir que no. Por ello, la mente se relaja y se deja llevar.
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