El voluntariado refuerza tu felicidad
El corazón humano, en muchos momentos, tiende al egoísmo. Es decir, a pensar en exceso en el propio bienestar. Sin embargo, la realidad es que cuanto más tiempo libre tiene una persona también tiene más espacio en su día a día para dar vueltas a sus problemas hasta el punto de obsesionarse con un mismo tema. Por ello, a veces, pensar en ti mismo de forma constante puede llegar a hacerte sentir vacío puesto que esa actitud también te aleja de los demás.

Dar y recibir son ingredientes necesarios de una vida feliz. Por ejemplo, en el seno de una pareja, cualquier persona se desgasta cuando siente que siempre debe estar ella tirando de la relación, dando día tras otro y recibiendo mucho menos. La hucha emocional al igual que una cuenta bancaria implica dar y recibir de forma equitativa.
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