¿Te gustas a ti mismo?Esta es una pregunta que a veces se nos hace hacernos a nosotros mismos: ¿Me gusto? Estamos tan pendientes en el día a día de querer gustar a los demás que se nos olvida lo más importante: gustarnos a nosotros mismos. Y es que existe una máxima, si quieres que te quieran, primero debes quererte a ti mismo. Y con gustar pasa lo mismo, primero debes respetarte, quererte y gustarte, de este modo te sentirás a gusto contigo mismo, y ¿sabes lo mejor? Que gustar a los demás pasará a un segundo plano. ¿Quieres saber cómo? ¡Sigue leyendo!

Si te sientes bien contigo mismo, empezarás a vivir sin prejuicios hacia tu persona, empezarás a estar bien en tu piel y a sentirte pleno. Para conseguirlo:

En soledad

Es bueno que aprendas a pasar tiempo contigo mismo y que la soledad no sea un motivo de tristeza, más bien todo lo contrario. Conócete y observa y aprende de tus virtudes, tus anhelos y tus deseos.

Además, destierra de tu vocabulario cualquier palabra que sea negativa hacia ti.

Aspectos positivos

Coge una libreta y apunta en un papel las cosas positivas que tienes de tu aspecto y de tu personalidad. Estudia esa lista a conciencia frente al espejo, debe ser coherente con la realidad y tu naturaleza. ¿No se te ocurre nada? Pide a las personas de tu familia que te digan cosas buenas de ti… ¡te sorprenderás!

¿Te gustas a ti mismo?

Sin comparaciones

Deja las comparaciones a un lado, compararte con los demás no te servirá de nada. En lugar de eso, acepta tal y cómo eres, cuídate y respétate en cuerpo y alma. Además, cuando te hagan un cumplido, da las gracias y acéptalo con naturalidad.

Pasa a la acción

– Mírate al espejo y repite cada día: “Me quiero, me respeto y hoy haré algo bueno por mi cuerpo y mi salud”.

– Apúntate a un curso de yoga para equilibrar tu cuerpo y tu mente.

– Deja de pensar en lo que no tienes o en lo que no puedes hacer, eso no es importante. Céntrate en lo que sí tienes y en lo que sí puedes hacer.