Técnicas para mejorar tu asertividad
Todos los días nos enfrentamos a momentos en los que tenemos que reaccionar ante situaciones en las que tenemos que defender nuestros derechos ante los demás, ya sea en temas livianos como hacer la compra como en temas más importantes dentro de nuestro ámbito laboral o personal.

Si no eres una persona asertiva, defenderte te resultará muy complicado, y seguramente reaccionarás agresiva o pasivamente. Para lograr que esta situación cambie, debes mejorar tu asertividad y, a medida que lo hagas, defender tus derechos te irá resultando más sencillo. Ello se logra con el entrenamiento asertivo.

Este entrenamiento se realizar mediante una serie de técnicas que te describimos a continuación. Practica con un amigo o un familiar, de forma que tu nivel de ansiedad descienda ante dichas situaciones y de ese modo adquieras más seguridad en ti mismo:

– Disco rayado: Consiste en repetir nuestro punto de vista con calma, sin dejarnos “liar” por las palabras de nuestro interlocutor.

Para ello se usan frases como “sí, estoy de acuerdo, pero…, sí, pero incluso así no me interesa, sí, lo entiendo, pero yo decía… En ningún momento se debe ir subiendo el tono o aumentando la agresividad.

– Pregunta asertiva: Si alguien nos hace una crítica, en lugar de responder airadamente, preguntaremos calmadamente a la otra persona por qué nos hace esa crítica, con preguntas como: ¿Qué es lo que te molesta de mi forma de vestir?, ¿Qué fue lo que no te gustó de mi comportamiento?, etc.

– Acuerdo asertivo: Cuando nos critiquen o resalten una falta, admitiéramos que hemos cometido un error, pero siempre separándolo del hecho de ser buena o mala persona. Si nos echan en cara que no hemos devuelto una llamada, podemos responder: “sí, olvidé que debía llamarte. Normalmente suelo tener mejor memoria (o ser más responsable, etc.). Deberemos tener cuidado de no perdernos en excusas innecesarias.