Técnicas psicológicas de los timadores
Continuamente escuchamos en los medios de comunicación noticias de personas que han sido estafadas tras invertir grandes cantidades de dinero en lo que les habían asegurado iba a ser un negocio de lo más rentable, y cuando estas noticias saltan, una y otra vez nos preguntamos cómo es posible que, con toda la información de la que disponemos hoy día en torno a dichas estafas, la gente siga picando.

Esto se debe a que el comportamiento de los estafadores no es improvisado, sino que todo el engaño lo realizan siguiendo una serie de técnicas psicológicas que van a logar que, tarde o temprano, una víctima caiga en sus redes. Las más habituales son las siguientes:

– Jugar con la necesidad de los otros: Los estafadores saben bien que cuando estamos desesperados reflexionamos menos sobre la propuesta que nos están realizando, como ocurre en el caso de las ofertas de trabajo falsas, que se basan en la necesidad de muchas personas de encontrar un trabajo lo antes posible.

– Explotar la codicia ajena: Los estafadores hacen nacer en la víctima la ilusión de que va a ganar una gran cantidad de dinero de forma muy fácil, y esa posibilidad para muchos es un gancho irresistible, como ocurre en el caso de los trileros o cuando nos envían correos que nos informan de que hemos ganado un montón de millones de euros en una lotería europea de la que desconocíamos hasta su existencia.

– Efecto imitación: Si los demás siguen un determinado comportamiento o comparte una misma opinión, normalmente nos cuesta más resistirnos a la misma. Por ello los estafadores utilizan cómplices o ganchos que nos van a hacer caer más fácilmente en el engaño, fingiendo que ganan grandes cantidades de dinero en el timo del que se trate.