Temor a envejecer
Existen diferentes tipos de miedos tantos que debemos distinguir además, entre miedos que son racionales, es decir, que tienen una causa en concreto. Y aquellos que son totalmente irracionales, es decir, no tienen un motivo lógico y aparente. El miedo, en cualquiera de sus formas, hace sufrir a aquel que lo padece. La realidad es que debemos hacer mucho esfuerzo por superar algo que nos asusta.

En este sentido, existen personas que no aceptan el paso del tiempo con naturalidad, viven cada cumpleaños como si fuese un tormento. Esto suele suceder especialmente a partir de cierta edad, por ejemplo, los cincuenta años. El miedo a envejecer es comprensible cuando se relaciona con el miedo a la muerte. Más allá de esta cuestión, existen ejemplos de personas mayores que tienen una gran vitalidad. Este ejemplo lo podemos observar incluso en artistas como por ejemplo, la actriz Concha Velasco o Lola Herrera que siguen trabajando con ilusión más allá de los setenta años de edad.

En medio de esta obsesión que muestra el miedo a envejecer, también han aumentado de forma notable los casos de personas que han pasado por el quirófano para poder lograr ese imposible elixir de la eterna juventud. Cualquier persona puede observar a través de su álbum fotográfico que la evolución física es constate. Sin embargo, aunque poco tiene que ver la belleza de una chica de veinte años con la de una señora de sesenta, se puede ser guapa en la madurez.

La obsesión por el paso del tiempo también suele estar relacionada con la infelicidad presente. En la medida en que tu vida de ahora te hace sentir bien y te sientes realizado con tus proyectos, entonces, no piensas tanto en qué pasará después como en disfrutar de los días y de los meses que te acarician de cerca la piel.