Tener empatía para estar bien
Todas las personas de este planeta pueden ser empáticos porque es una habilidad social que se adquiere con el tiempo y que además resulta impescindible para que la comunicación entre dos personas sea sana y equilibrada. A los niños pequeños les cuesta más tener empatía puesto que hasta que no empiezan a crecer y a desarrollarse viven en un mundo donde el EGO y el YO son los dominantes, pero poco a poco y con una buena guía de los padres la empatía aparecerá en sus habilidades para poder ser potenciada.

Únicamente aquellas personas que tengan algún tipo de patología que impida el desarrollo de la empatía, todos podemos ser empáticos. ¿Tú te consideras una persona empática? ¿Eres capaz de ponerte en la piel de la otra persona y entender sus sentimientos y su forma de actuar? Si crees que a veces te cuesta es probable que necesites algunas estrategias puesto que una vez que consigas desarrollar esta habilidad podrás estar mejor contigo mismo en consecuencia de estar mejor con los demás.

Estarás y te sentirás mejor

Una persona que no sabe ponerse en la piel de los demás posiblemente no establezca unas buenas relaciones interpersonales puesto que esto le acarreará problemas comunicativos y de compresión. Ser empático es una habilidad que debe ser desarrollada para poder mantener un buen vínculo afectivo no sólo con familiares, sino también con amigos y personas cercanas puesto que si no eres capaz de ponerte en los zapatos de los demás, parecerás egoísta y poco a poco las personas de tu alrededor empezarán a distanciarse emocionalmente de ti.

Tener empatía para estar bien
En cambio si intentas mejorar tu empatía conseguirás que las personas de tu alrededor te tengan más en consideración y quieran pasar más tiempo a tu lado proque sentirán que cuando necesiten tener a una persona cercana que les haga sentir bien sólo con la presencia, acudirán a ti para poder sentirse como en casa.

Por este motivo resulta tan importante tomar conciencia de si eres una persona con empatía o no, porque sólo de este modo podrás analizar tus comportamientos y poder encontrar la clave para poder interactuar mejor con los demás y estar mejor contigo mismo.

Qué debes hacer

Primero deberás ponerte en los zapatos de los demás, pero ¿cómo hacerlo? Tan fácil como: escucha activamente, abandona los consejos “deberías” o “tendrías que” y céntrate en comprender qué y cómo siente, no des opinión a no ser que te la pida, fíjate en su punto de vista y olvídate un tiempo del tuyo, concéntrate en vuestro lenguaje corporal y hazle entender que estás atento a todo lo que te dice y respeta los silencios para potenciar la comprensión de los sentimientos.