Tener ganas de llorar
El llanto es una expresión externa de un estado emocional concreto. El llanto muestra un lenguaje corporal propio puesto que a través de nuestro físico comunicamos algo a los demás. Llorar es un acto íntimo de ahí que en la mayoría de las ocasiones, las personas prefieren llorar en la intimidad de la casa. Sin embargo, cuando le pena es intensa puede suceder que los cambios bruscos de estado de ánimo terminen desbordando a quien sufre una pena intensa y no puede evitar que se le salten las lágrimas en cualquier lugar.

No te reprimas

Existe un mensaje que se suele dar de una forma frecuente a una persona que está llorando: “No llores”. Este mensaje nos conduce a la idea equivocada de pensar que hay sentimientos que es mejor reprimir. Nada más lejos de la realidad, lo cierto es que cuando una persona está triste tiene que llorar para curar su pena al igual que alguien ríe cuando está contento.

Busca la causa de tu llanto

El llanto es efecto de una pena por lo que es indispensable analizar la causa para poder encontrar un remedio. Una persona puede llorar por motivos muy diferentes: por una situación sentimental negativa, por un deseo no realizado, decepciones personales, problemas de trabajo, conflictos familiares, soledad…

Tener ganas de llorar

No te encierres en ti mismo

Una persona que está en un mal momento puede tener la tentación de encerrarse en sí misma pero esta actitud agrava las cosas. Busca compañía y no tengas vergüenza o pudor por llorar frente a otra persona ya que no existe nada que genere más empatía y más comprensión que el dolor ajeno.

Evita ver películas tristes en un momento de debilidad y amargura. Intenta decirte a ti mismo: “Esto también pasará”. No hay mal que cien años dure.