Tener hambre de cariño
El hambre no sólo es una sensación física sino también, emocional. Existen personas que tienen un hambre de cariño voraz, personas que tienen el corazón herido y lleno de soledad. El cariño implica el reconocimiento que recibe una persona cuando siente que alguien, a través de sus hechos, le comunica su presencia. Y le dice: “Para mí eres importante”.

El círculo vicioso

En este tipo de situaciones, se puede producir un círculo vicioso del que es difícil salir en un primer momento, es necesario tener fortaleza y mucha voluntad. Cuando una persona se siente sola claro que quiere pedir ayuda, sin embargo, puede que no encuentre a alguien cerca disponible, alguien de confianza para hablar de uno mismo. Y a su vez, cuando alguien no comunica su estado emocional, no siempre es fácil poder ver de forma externa cómo se siente el otro.

La tristeza de la indiferencia

La tristeza de la indiferencia existe y es muy real. Existen personas que se sienten en un segundo plano y que creen que viven en la sombra. Es uno de los dolores más desgarradores que existe y por tópico que pueda parecer, en una situación así, tampoco tienes que darte por vencido. El primer paso es aprender a ser tú tu mejor amigo, para disfrutar de tu compañía y descubrir que no estás solo, estás contigo.

Tener hambre de cariño

Cómo darte amor a ti mismo

¿Cómo darte amor a ti mismo? En primer lugar, dejando de pensar que los gestos de cariño que tienes contigo son de menos valor que los detalles que tiene otra persona hacia ti. Tú eres el verdadero protagonista de tu propia historia, por tanto, vive y sé feliz. Por otra parte, deja de pensar en tener mucha gente alrededor. Cuando encuentres a un amigo verdadero puedes considerarte alguien afortunado.