Tener un diálogo interior positivo
La comunicación es esencial en la existencia humana pero dicha comunicación comienza por uno mismo: la forma en la que te hablas también condiciona tu nivel de bienestar. De ahí que para mejorar la comunicación de pareja, con los amigos o en el diálogo profesional, en primer lugar, es indispensable entrenar la comunicación con uno mismo. ¿Cómo tener un diálogo interior amable, especialmente, en una mala racha, ante un fracaso o en una decepción sentimental?

Evita la palabra culpa

Evita la palabra culpa que se convierte en un lastre con el que las personas cargan durante mucho tiempo. Transforma el sentimiento de culpa en responsabilidad. El valor del perdón es infinito, sin embargo, incluso cuando se trata de una ofensa hacia una tercera persona, no podrás superar el dolor hasta que tú mismo te perdones por ello. El perdón es un acto de amor que surge de la comprensión de aceptar que todo ser humano es imperfecto: tiene virtudes y defectos.

Palabras de cariño

El diccionario muestra una amplia riqueza de términos. Por tanto, utiliza tu inteligencia creativa para jugar con las palabras lanzando mensajes que cuenten con más palabras bonitas y positivas. Existen distintas formas de comunicación. La comunicación escrita propia de una carta de amor, por ejemplo, te permite tomar una mayor conciencia de aquello que quieres decir al poder planificar previamente aquello que quieres expresar. Desde este punto de vista, escribir en un diario puede tener un alto poder terapéutico.

Tener un diálogo interior positivo

Relativiza las situaciones

Deja de lado valoraciones de carácter absoluto del tipo “todo”, “siempre”, “nunca” o “nada”. Palabras que más que describir la realidad desde el punto de vista objetivo tienden a la exageración emocional de quien se encierra en una idea muy limitada de la realidad. Así como en la amistad intentas aportar cosas positivas a los demás, del mismo modo, es muy importante que en la relación contigo mismo busques el modo de sumar tu compañía agradable a tu propia vida.