Terapia bioenergética, alinear cuerpo y mente

El objetivo de esta terapia es solucionar los problemas emocionales de una persona a través de su cuerpo. Es un enfoque encuadrado en la llamada Psicología Humanista, a la que también pertenece la terapia Gestalt.

La terapia bioenergética fue creada por Alexander Lowen quien introdujo el trabajo con el cuerpo en el proceso terapéutico en 1930. Actualmente esta terapia se continúa desarrollando gracias a las aportaciones de psicólogos, psiquiatras, biólogos y médicos.

La base de la terapia consiste en la idea de que los conflictos emocionales que padece el sujeto se reflejan en su cuerpo a través de trastornos de la musculatura y las articulaciones. Emociones como miedo, depresiones o angustia dan lugar a dolencias como lumbalgia, rusismo, migrañas, etc., y según esta terapia podemos considerarlos como secuencias emocionales que expresa nuestro cuerpo.

Mediante esta técnica se profundiza en la respiración, al tiempo que se eliminan las tensiones musculares y se moviliza la energía retenida en el cuerpo, equilibrándola y logrando eliminar así los bloqueos emocionales y los traumas sufridos por los pacientes. Según quienes utilizan esta terapia, la liberación del cuerpo produce la liberación de los recuerdos, imágenes y sentimientos asociados a una determinada tensión muscular o dolencia de huesos.

Esta terapia entronca con la idea de la existencia de enfermedades psicosomáticas, es decir, aquellas que se manifiestan en el cuerpo pero tienen su origen en la mente, debido a la influencia mutua que el cuerpo y la mente pueden ejercer el uno sobre el otro.