Terapia cognitiva para aliviar el síndrome de fatiga crónica
Se denomina Síndrome de Fatiga crónica a un trastorno que se caracteriza sobre todo porque quien lo sufre tiene una sensación de cansancio permanente, acompañado de problemas de insomnio, concentración, memoria e incluso debilidad muscular. No es un síndrome bien conocido y no siempre es bien diagnosticado por los médicos. Este cansancio permanente, independientemente de lo que se descanse y la sensación de que nadie comprende al enfermo que lo sufre le crean un gran sufrimiento y un alto nivel de estrés que suele empeorar su estado, sin que los enfermos sepan muchas veces cómo evitarlo.

Actualmente, sin embargo, la terapia cognitiva conductual se ha mostrado eficaz a la hora de mejorar los síntomas y el estado general del enfermo.

La terapia cognitivo conductual va a permitir a quienes sufren síndrome de fatiga crónica a identificar aquellos pensamientos y creencias incorrectas que llevan a los enfermos a perder calidad de vida y a limitar más y más sus actividades por miedo a que su dolencia empeore.

Por ejemplo, la mayoría de estos enfermos pueden evitar cualquier tipo de actividad física por miedo a que su dolencia empeore. La terapia les va a ayudar a identificar esos miedos que subyacen bajo su enfermedad, a discriminar qué actividades son beneficiosas para su dolencia y a seguirlas. Con ello, la terapia consigue que sea el enfermo y no sus temores quien guíe su pensamiento, sus sentimientos y, por tanto, su conducta.

Además, los terapeutas de la terapia cognitivo conductual diseñan una serie de estrategias de autoayuda para el enfermo, como ejercicios suaves, métodos para mejorar la calidad del sueño, meditación, ejercicios de relajación, como poder seguir el ritmo de sus actividades cotidianas, etc. Todo esto va a permitir al enfermo salir del aislamiento en el que muchas veces lo mantiene su enfermedad y recuperar el optimismo y la confianza en su mejora, imprescindibles para que dicha mejora sea efectiva.