Terapia de pareja
Los conflictos son algo habitual en la pareja, ya que está formada por dos personas que vienen de entornos diferentes, lo que hace que tengan distintos puntos de vista sobre numerosos puntos. Sin embargo, que un conflicto destruya una pareja dependerá del origen del conflicto y de cómo sepan gestionar sus miembros dicho conflicto. Hay muchas parejas que, al menor desacuerdo caen en la descalificación o en el mutismo, lo que va generando un muro entre ambos miembros que al final llevará a la ruptura de la misma.

Al final, la pareja llega a una situación que no sabe como manejar. Parece que haga lo que haga cada uno sienta mal al otro, a una respuesta negativa le sigue otra más y, aunque lo intentan, no encuentran la forma de resolver la situación.

Es en este momento cuando pueden acudir a una terapia de pareja, ya que la intervención de un tercer (psicólogo) les va a permitir analizar los conflictos que han dado lugar a esa situación, cómo se han generado, como continúan y, sobre todo, cómo resolverlos.

Según las estadísticas, son las mujeres las que deciden acudir a la terapia de pareja, pero, indudablemente, es una terapia de dos, ya que la terapia no funcionará si ambos no están interesados en que así sea. Es muy importante que cada miembro de la pareja asuma su parte de responsabilidad en el cambio y ambos colaboren.

En estas terapias, el psicólogo realizará tanto entrevistas individuales como entrevistas conjuntas para poder determinar los motivos que han llevado al deterioro de la pareja. Una vez hecho esto, se ponen en marcha las estrategias necesarias para solucionarlos.

La terapia que más se utiliza en estos conflictos es la cognitivo conductual , ya que es la que, a la luz de los datos, supone una mejora mayor en la relación matrimonial.